Ponencia leída el 15 de octubre de 2009 en el Congreso Internacional
“El pensamiento de Américo Castro. La tradición corregida por la razón”
Carlos París
“Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia, porque ellos serán hartos” proclamaba Jesús, según el Evangelio. Entre estos hambrientos de justicia figura eminentemente nuestro señor Don Quijote, pero también su creador Cervantes y su investigador Américo Castro, víctima de un violencia que le condenó a largo exilio. Y lo que ninguno de ellos encontraron en esta tierra- y mucho me temo que no haya otra- es la hartura que se le prometía. Sirva, en el marco de este congreso, esta reflexión sobre la justicia de homenaje a las tres figuras y de afirmación de la necesidad de proseguir la lucha por un mundo en que brille la justicia
La crítica de la justicia vigente
El comentario de Américo Castro sobre la obra cervantina nos ofrece, en relación con la justicia, tres grandes perspectivas. La primera de ellas es aquella en que Cervantes se muestra un duro crítico del funcionamiento y la organización de la justicia en la España de su época, objeto de radical repudio. Los textos más conocidos y ciertamente muy expresivos son los pasajes en que los galeotes relatan los abusos a que han sido sometidos, valiéndose de un lenguaje de bajos fondos carcelario, de “gente non sancta” según uno de los guardas, cuyos términos y usos desconciertan a Don Quijote. Pero a ellos añade Américo Castro otros que completan el aguafuerte. (más…)