Etiquetas

,

EL PAIS

Martes, 15 de noviembre de 1994

Alicia Mederos

El feminismo, o mejor, la evolución del pensamiento feminista, es objeto de estudio en una universidad española. Cuarenta y dos alumnos del campus de la Autónoma de Madrid han optado, entre los créditos de libre elección, por un curso que, bajo el lema Surgimiento y evolución del pensamiento feminista, imparten el filósofo Carlos París y la jurista Lidia Falcón.Dos siglos de historia a la espalda de las organizaciones feministas avalan el enunciado de este curso, que pretende, a decir de sus gestores, aportar un punto de vista filosófico y antropológico sobre el qué y el cómo ha transcurrido la historia de esa mitad de la humanidad que son las mujeres. “Hasta hoy son los hombres quienes teorizan sobre la historia, y encima. desde un punto de vista etnocéntrico y masculinizante. Ya era hora de que la universidad se plantease subvertir estos estereotipos paternalistas tan dañinos no sólo para las mujeres, sino para el conjunto de la humanidad”, se apresura a argumentar Carlos París anticipándose a quienes ven en toda defensa de la presencia de las mujeres en la historia un ataque al orden natural de las cosas.

Carácter antropológico

Ambos docentes resaltan el cárácter antropológico del curso: “Ofrecemos una visión de la historia de la humanidad sin exclusiones de sujetos que permanecen al margen de todos los manuales de historia por razón de su género, aun cuando han protagonizado importantes movimientos sociales”, advierte Lidia Falcón, al tiempo que Carlos París apostilla: “Sin las luchas de los movimientos feministas la sociedad no sería la que conocemos hoy. ¿Cómo podemos entonces seguir hablando de historia o de filosofía en las universidades sin estudiar la génesis y evolución de un pensamiento tan importante como el feminista?”.Existen experiencias similares en otras universidades, pero este curso tiene la particularidad de incluirse como currículo oficial en los estudios superiores con seis créditos, y abierto a cualquier alumno de cualquier disciplina. De los 42 alumnos, siete son varones, y afirman sentirse atraídos por estudiar materias como La construcción del sujeto social: la persecución del feminismo por los socialistas; la absorción anuladora de las reivindicaciones feministas en el seno de la clase obrera, la construcción del sujeto social o la pertinaz polémica sobre el poder, reforma o revolución … ; que son algunos de los epígrafes contenidos en el programa.

Lidia Falcón aclara que en el seno del feminismo existen diversas corrientes ideológicas: “El movimiento feminista no es homogéneo. Las mujeres han participado en todas las revoluciones sociales. Pero no todas defienden las mismas ideas. Existe un feminismo reformista, en la línea de la reivindicación de la legalidad; hay otra corriente de feminismo socialista, ligado a la izquierda comunista y a la socialdemocracia, y un feminismo político, con 20 años de existencia, que concibe a la mujer de hoy como un sujeto de clase”.

En opinión de Falcón, mientras que el feminismo socialista está muy contagiado de estructuras masculinizantes (jerarquías, poder, etcétera), la visión del feminismo político es más amplia y aboga por una transformación social que implica a mujeres y hombres. “Cualquier iniciativa que potencie a las mujeres es positiva en principio, pero de nada nos sirve una mujer reaccionaria en un puesto de mando. Al menos, no para quienes mantenemos una visión crítica de la vida”.

Anuncios