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El presidente del Ateneo de Madrid explica que las obras que irán a subasta para hacer frente a la crítica situación financiera de la institución cultural estaban “enterradas”

PÚBLICO Madrid 13/02/2013
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La supresión de las subvenciones que recibía del Ayuntamiento de Madrid y del Ministerio de Cultura han forzado al Ateneo de Madrid a subastar varias obras de su colección artística. El precio inicial del lote, en el que se incluyen litografías de Goya (Los caprichos y Los desastres de la guerra), será de unos 250.000 euros.

Además de los fondos propios de la institución cultural capitalina, el mazo de Ansorena también pondrá precio a las obras que han donado artistas contemporáneos como Martín Chirino, Alberto Corazón, Daniel Canogar, Antonio López o Carmen Laffon.

Su presidente, Carlos París, considera que la venta de las piezas no supondrán una pérdida para el Ateneo y asegura que la entidad no dejará de luchar (ni de ajustarse el cinturón) para salir del bache financiero.

Las ayudas públicas anuales han pasado de 879.015 euros en 2008 a 55.000 euros en 2013, lo que les ha llevado a un estado comatoso. Sin subvenciones, ¿está el Ateneo en peligro de muerte?

En modo alguno, porque afortunadamente tenemos un patrimonio tan rico que puedo afrontar cualquier quiebra. Lo que sí ocurre es que el funcionamiento habitual del Ateneo es insostenible, hoy por hoy, dados los ingresos y los gastos, entre los que se ha abierto una brecha muy notable. Antes, se había cubierto con subvenciones, como la que conseguí de las Cortes en 2009, cuando la situación también era bastante precaria.

¿Cuando habla de las Cortes se refiere a las ayudas del Ministerio de Cultura?

Me refiero a la partida de los Presupuestos Generales del Estado aprobada por el Congreso, que llegó a través del Ministerio. Pero no fue una iniciativa de Cultura. Primero fue de un millón de euros y al año siguiente, de 500.000 euros. Este año contábamos con 300.000 euros, pero no fue aprobada por el Parlamento.

Extraño que el Ayuntamiento de Madrid le haya retirado la subvención este año.

Lo curioso es que en los presupuestos está aprobada, pero no se ha hecho efectiva. La de la Comunidad de Madrid, sí.

En octubre de 2012, aprobaron un plan de viabilidad que incluyó la reducción de gastos, un ERTE temporal y el pago de cuotas extraordinarias por parte de los socios. ¿La subasta llega ante la falta de ayudas o ya contaban con ello antes de adoptar esta medida?

Forma parte del plan de viabilidad. A comienzos del curso ya sabíamos que no íbamos a recibir, al menos, la subvención más cuantiosa, pues fue rechazada en el Senado. Además del plan, también abrimos un preconcurso de acreedores, que ya se ha levantado. Creo que vamos salir de este bache sin grandes problemas.

¿Pero habrá menos actividades?

No, no se han reducido. Organizamos casi cien actos al mes. Tal vez a partir de ahora tengamos más actividades rentables, pues una de nuestras fuentes de ingreso es el alquiler de salas, que nos interesa mantener y aumentar. A eso hay que añadir las cuotas de los socios y los ingresos por la cafetería y el restaurante que abrimos hace tres años.

¿Cuánto dinero deben a día de hoy?

Tendría que decírselo la contable, porque en este momento no dispongo de los datos. Tenemos algunas deudas pendientes que esperamos cubrir y unos créditos bancarios que nos permiten seguir funcionando. Por eso pusimos en marcha la subasta, con el donativo tan generoso que han hecho seis figuras ilustres de nuestras artes plásticas. Con eso, los grabados de Goya y algunos otros objetos muy valiosos podremos salir adelante perfectamente. Habrá que ver cómo afrontaremos el año próximo.

[Carlos García, secretario primero del Ateneo, explica que el déficit de explotación en 2012 fue de 300.000 euros. “También tenemos unos créditos, de entre 700.000 y un millón de euros, cuyas letras pagamos cada mes. Y, tras el preconcurso de acreedores que cerramos la semana pasada, hemos pagado a la mayor parte de ellos”, añade García]

Haga autocrítica respecto a su gestión. ¿Qué han hecho mal?

Bueno, quizá reprimir a un sector de ateneístas que tratan de boicotear nuestro funcionamiento. El error ha sido no poder controlar a un pequeño pero activo grupo que quiere hacerse con el Ateneo. Como no ganan nunca las elecciones, están constantemente difundiendo rumores falsos, calumnias y mentiras sobre el funcionamiento de la institución. Actualmente, están boicoteando las juntas generales. La última tuve que suspenderla por el griterío que montaron. Si de algo hay que arrepentirse es de no tener la capacidad suficiente para controlar a esta oposición cerril que estamos padeciendo. Es muy minoritaria, pero tremendamente activa. Lo único que conseguirían es llevar el Ateneo a la quiebra, pues se oponen sistemáticamente a nuestras medidas y al plan de viabilidad.

Sin embargo, ese sector no tiene acceso a la caja ni participa de la gestión económica, ¿no?

Sí, porque las cuentas se presentan a todos los socios. Toda la actividad económica del Ateneo están controlada mediante las juntas generales que hay todos los meses. El trabajo de gestión directa es de la junta de gobierno, pero el control de la actividad del Ateneo es general y corresponde a todos los socios. Es una institución con un reglamento hiperdemocrático.

¿Consideran inevitable entonces la maltrecha situación en la que se encuentran?

El Ateneo tiene treinta nóminas mensuales y el edificio es muy grande, lo que supone unos gastos muy elevados. Me gustaría subrayar que hemos girado una cuota extraordinaria y que ha sido muy bien recibida por la mayoría de los socios, que nos han vuelto a apoyar económicamente en la medida de sus posibilidades.

Dos de once directivos se han opuesto a la subasta.

Iban en la candidatura que presidía yo, pero se han vuelto en contra y están tratando de dificultar el funcionamiento del Ateneo por todos los medios posibles. Una actitud muy extraña y completamente infiel, pues fueron elegidos en una candidatura unitaria.

La venta de las litografías de Goya ha causado revuelo, pero ustedes le quitan importancia a las obras.

No suponen ninguna pérdida para el Ateneo, porque no se sabía que existían hasta el 2005, cuando fueron descubiertas. No hay nada de lo que se vaya a vender que forme parte del material expuesto en el Ateneo. Tenemos una riqueza de fondos no utilizados que, en parte, vamos a sacar a la luz para resolver esta situación. También proyectamos otro tipo de acciones: estamos gestionando algunos proyectos que pueden darnos dinero, hablando con la SGAE para realizar actividades conjuntas que puedan mejorar nuestra situación económica… En fin, no cejamos en el empeño de salir adelante aun a pesar de la reducción o eliminación de las subvenciones.

Los retratos de directores, firmados por pintores de la talla de Joaquín Sorolla, se salvan.

Por supuesto, nada de lo que hay expuesto en el Ateneo se va a tocar. Son fondos que estaban, digamos, enterrados.

Las litografías de Goya las tenían guardadas, ¿no?

Ni siquiera se sabía que existían. No se encontraron hasta hace unos años. Esto ya es una anécdota pintoresca, pero un paquete que contenía algunos grabados se usaba para sostener un aparato de aire acondicionado. Fíjese usted en qué condiciones de descuido han tenido el Ateneo los anteriores gobiernos.

La subasta, han dicho, supone sólo un 1% de las obras del Ateneo.

Sí, una parte muy pequeña e insignificante.

¿Algún artista no se prestó a donar sus obras o se echó finalmente atrás?

No, ha sido una iniciativa espontánea. Sabiendo la difícil situación que atravesamos y conscientes de nuestro importante papel a lo largo de la historia, seis artistas decidieron donar sus obras para que, exclusivamente, se puedan subastar.

No las han pedido ustedes…

Ha sido iniciativa suya.

Como venga peor el 2014 y se vaya al traste la subvención de la Comunidad de Madrid, ¿vislumbra la medida a tomar?

Bueno, iremos afrontando las situaciones en cada momento con ánimo y, siempre, sacando recursos aunque sea de debajo de las piedras.

 
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